Hechos, frente a elogios
Luis Enrique Santamaría Galdón, Presidente de AACTE
Sorprende que dos responsables de una resolución tan injusta que ha
debido ser anulada por el TSJ de Cataluña escriban un artículo (Elogio
de la imparcialidad y de la transparencia, EL PAÍS 16-4-07) poniendo en
duda la sentencia y la jurisprudencia precedente. En dicha resolución,
la comisión evaluadora del concurso anulado incluía colaboradores
cercanos de uno de los candidatos y resolvió a favor de éste, que
tenía méritos inferiores al demandante. Además, la comisión negó al
candidato recurrente su derecho al registro en vídeo del concurso, por
lo que fue determinante la presencia de un observador externo enviado
por la AACTE, que documentó los hechos de modo admitido como prueba por
ambas partes.
Cabría esperar que presidente y secretario de dicha comisión
guardaran, al menos, un decoroso silencio. Tanto la jurisprudencia
reciente como la normativa de organismos como el CSIC aceptan que existe
un evidente conflicto de intereses en la presencia de colegas próximos
a los candidatos en los Comités de evaluación, incluyendo
explícitamente el caso del director de tesis doctoral. Y es tendencioso
que los firmantes cuestionen ahora la credibilidad del observador. La
AACTE centra su actividad en la mejora del sistema de I+D en España,
para la que resulta fundamental acabar con la endogamia y asegurar el
reparto de los fondos conforme a méritos. Entre nuestras muchas
actividades, tratamos de mantener un considerable esfuerzo de vigilancia
en concursos públicos, incluido el envío de observadores a oposiciones
cuando los candidatos lo solicitan. La mayoría de los observadores han
certificado la impecable imparcialidad de los procesos, ya que su
presencia (siempre advertida a la comisión) contribuye a que los
tribunales se esmeren en el cumplimiento de su deber. Lamentamos
sinceramente que, en este caso, no haya sido suficiente.
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